Maisa Navarro Segura, catedrática de Historia del Arte

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Maisa Navarro Segura, catedrática de Historia del Arte

Canarias, 2013.

España, uno de los países con la gestión más salvaje del patrimonio mundial 

 

Maisa Navarro Segura ha impartido docencia durante 35 años en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de La Laguna (ULL), como especialista en Historia del Arte. Su doctorado versó sobre el Racionalismo en Canarias, calificando este movimiento artístico como “el gran momento de la arquitectura contemporánea en Canarias”. Sus principales líneas de investigación se han polarizado en la Arquitectura y el Urbanismo. Autora de once libros, coautora de otros dos, ha escrito más de cuarenta capítulos para otros medios impresos y una treintena de artículos para revistas especializadas. En 1997, se le concedió el Premio de Investigación Histórica Elías Serra Ràfols por su libro “La Laguna 1500: la ciudad-república”. Navarro Segura, aparte de ser autora de la propuesta de Declaración del Bien Cultural “Conjunto Histórico de San Cristóbal de La Laguna”, dirigió el dossier complementario de la solicitud de inscripción en la lista de Patrimonio Mundial de Bien Cultural de la citada ciudad.

 

- Desde que en el curso académico 1977-1978 comenzara como profesora del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna (ULL), hasta  ser catedrática en 2010, han transcurrido 35 años ¿Cómo valora su experiencia en el ámbito académico universitario?

“Sí,  han transcurrido 35 años. Lo que yo podría resumir es que me considero afortunada por haber podido acceder a un puesto de trabajo que era el que vocacionalmente yo siempre había deseado y por haber tenido la oportunidad de desarrollar una actividad académica y de investigación que fuera compatible con mi vida personal. Y por lo tanto, es un sentimiento genérico de agradecimiento el que tengo respecto a mi vinculación a este medio profesional”.

- Usted fue testigo, primero como estudiante y después como profesora, de la Transición Política en España. ¿Cómo recuerda aquella etapa universitaria?

“Mi generación fue la generación que más abiertamente adquirió un compromiso con la situación del proceso de cambio político. Mi promoción de estudios universitarios fue la  del 72 hasta el 77, de tal modo que la mayor parte de las huelgas, las más feroces, las más mantenidas en el distrito universitario de La Laguna fueron  las que yo viví en mis años de estudiante. Lo que quiere decir que mis estudios académicos con los libros y las materias fueron menos intensos de los que hubiera sido necesarios. Teníamos la sensación de tener muchas carencias en nuestros aspectos de formación. Sin embargo, tengo que reconocer que la formación asamblearia y del contacto con la realidad nos ha marcado definitivamente como generación, en un concepto de compromiso que personalmente no veo reflejado en generaciones muy jóvenes y, especialmente las últimas. Ahora que está tan de actualidad  el tema lo de los indignados, yo llevaba más de 15 años en conversaciones con personas de mi entorno manifestando mi estrañeza respecto al hecho de que los jóvenes justamente no se indignaran por la ausencia de expectativas un futuro no ya sólo profesional sino laboral en el sentido más elemental del término”.

- A su juicio, en los albores del siglo XXI, ¿En qué punto se encuentra la Universidad de La Laguna en el contexto de la Unión Europea?

Es difícil responder a esa pregunta porque las valoraciones que hasta ahora se están haciendo respecto a los ranking de comparación entre el panorama europeo, hay muchos que parecen claramente forzados en el contexto español, en la medida en la que ahora hay un nivel de competitividad entre los distritos que ha cobrado el cariz menos universitario de cuantos podría haber presentado. España comparada, por ejemplo, con un país como el Reino Unido que tiene un número de habitantes y una dedicación presupuestaria a sus universidades que se puede comparar con el modelo español, tiene un nivel de resultados que resulta verdaramente aplastante en la medida en la que sus admirables cifras de premios Nobel, de productividad implican que el compromiso con la calidad intrínseca del alumnado que entra en el medio universitario es la verdadera clave de este asunto. Por muchos presupuestos que se puedan poner a la Universidad quienes tienen que proporcionar al medio universitario los patrones de calidad no son ni el número de alumnos por aula, ni el número de laboratorios, ni el número de bibliotecas; esos factores contribuyen pero no son la base de la calidad intrínseca de la Universidad”.

- La ingente obra de Alberto Sartoris en su casi siglo de vida, como arquitecto, crítico de la arquitectura y de las artes plásticas, autor de diseños gráficos, de indumentaria y mobiliario, y también como miembro activo de diversos movimientos de vanguardia en la escena internacional, supongo que fueron razones de peso para que usted se interesase por esta personalidad internacional.

Claro, desde luego. Cuando por primera vez trabajé en los temas relacionados con Gaceta de Arte y estoy hablando del año 81 que fue cuando yo empecé de manera más definitiva a cerrar los aspectos de la tesis doctoral sobre “El Racionalismo”, por supuesto que los textos de Sartoris sobre Canarias, su implicación con distintos movimientos, personalidades, me interesaron muchísimo y apareció ya en la tesis doctoral. Pero la razón o el mecanismo por el cual entramos ya de una manera más personal en contacto fue cuando, en el año 83, murió Eduardo Westerdahl el Colegio de Arquitectos le encargó unas conferencias en homenaje a la figura de Westerdahl y yo hice de traductora de los textos que traía, unos en francés y otros en italiano, a Sartoris para esas conferencias. Nos conocimos entonces y a partir de ahí fue cuando despegaron distintos trabajos que hicimos en común. Muchos los hice yo para él en conmemoración de actividades que él ya había hecho”.

-Usted le ha dedicado dos publicaciones a Sartoris, fue ponente de la candidatura y madrina de investidura como Doctor Honoris Causa del profesor de la ULL, en 1992, y también participó, en 1999, en la Exposición antológica sobre el arquitecto por encargo del Instituto Valenciano del Arte Moderno ¿A partir de aquel primer encuentro, cómo califica su relación profesional con él?

“Aquel momento fue muy emblemático. A mí me impresionó lo afectado que estaba Sartoris al comprobar en aquella ocasión que la Sala del Colegio de Arquitectos de Canarias estaba vacía en el homenaje a Westerdahl. Eso quedó de tal modo impregnado en su espíritu, por decirlo de algún modo, que las ocasiones en las que a partir de esos momentos comenzamos el trabajo en común siempre el principal motor de ese trabajo no era propiamente una actividad ligada a los propios intereses estrictos de Sartoris sino una contribución que él quería conseguir hacer para que quedara constancia de la importancia que Westerdahl había tenido para toda la cultura española en su conjunto, no ya solamente para Canarias. Por eso podría decir que me he sentido también muy afortunada de haber tenido la ocasión de conocer a una persona como él. Probablemente la mejor definición que podría hacerse de alguien es el de ser el más leal amigo que uno pueda tener en vida y después de la vida y ese es el caso que yo pude comprobar en la relación entre Sartoris y Westerdahl. ¿Qué proyectos fueron esos? Pues la edición del libro “Magia de las Canarias”, que fue una publicación de homenaje a Canarias, que era una idea vieja de Westerdahl de hacer un libro de viajes para viajeros de todas partes del mundo mostrando las cualidades mágicas de Canarias en todos sus aspectos, no ya sólo en paisajes sino su contribución a la cultura universal, al que le siguieron esa antológica del Ivam. Pero no paró ahí la serie de colaboraciones que hicimos porque probablemente la contribución mayor fue la publicación de las cartas que intercambiaron desde el año 33 hasta el 83”.

- Precisamente, usted ha sacado a la luz el libro sobre la correspondencia mantenida entre Westerdahl y Sartoris entre 1933 y 1983. Del texto extraemos que se trata de un epistolario y que el estudio es el resultado de la refundición de diversos trabajos realizados acerca de distintos aspectos que refleja esos documentos que clasifica en cuatro capítulos. ¿Las cartas han sido una fuente documental de primer orden para conocer la vida y la obra de ambas figuras?

“Sí. Las cartas son unos documentos como todos los epistolarios de todos los personajes de esa época que tenían una conciencia muy clara de ser personajes históricos. De tal modo que había una parte que yo completé aquí en Canarias pero la parte más llamativa está todavía en Suiza, en los archivos de Sartoris y que podrían publicarse también en alguna editorial española porque se refiere a personajes del primer nivel de las letras, de las artes. Este epistolario entre Westerdahl y Sartoris es como el centro de un planetario en el cual hay una constelación de figuras relacionadas todas ellas de un modo particular. En el epistolario lo que yo intenté fue que datos que están muy claros y que son documentales, por ejemplo, una publicación o un cuadro que aparece citado, un acontecimiento del que hay una fotografía pues cada vez que aparece un elemento citado a la carta pues desde luego si existe el referente ha aparecido acompañando a la carta. Tiene ese sistema de espejo, con dos colores para que el lector identifique por el color de las páginas quién habla en cada una de las dos cartas, la que se envía y la que se responde. Así que es como un diálogo abierto entre ambos en la que además aparecen un conjunto de figuras que se mueven en la promoción de la cultura española desde el año 33 hasta el 83”.

-Westerdahl fue el impulsor, con García Cabrera, de un compromiso consciente desde el terreno de la cultura, con la revista “Gaceta de Arte”. Pero además, organizó exposiciones, realizó campañas en prensa y editó algunos libros. ¿Qué papel desempeñó Westerdahl en Gaceta de Arte?

“Westerdahl es el verdadero impulsor de esta particular revista porque sabemos que está muy directamente ligada a proyectos editoriales que le preceden como La Rosa de los Vientos y la revista Cartones. La idea de convertir una revista en un pequeño laboratorio incluso material en que volcar todas las ideas y los debates dio impulso a un modelo de animación cultural, esa es la denominación que se empleaba por aquel entonces y ahora se habla en términos de una conversación. Igual que ahora en los medios de la red se habla de chat, de conversaciones, etc. desde que ciertos periódicos a partir de un momento determinado impulsaron debates abiertos sobre cuestiones candentes de la realidad, se habla en términos de la comunicación mediática, del inicio de una conversación. Westerdahl lo que quería era convertir a la revista no sólo en ese cuaderno de bitácora, como Pérez Corrales denominó a esas producciones de publicaciones en Canarias, sino que también aparte de ese papel de testimonio escrito y guía de las acciones es el inicio de un gran conversación que nunca dejó de mantenerse durante todo el período de la vida de ambos personajes, de Westedahl y de García Cabrera”.

- ¿Podríamos decir que Gaceta de Arte (1932-1936) se convirtió en un medio de divulgación político-cultural, de referencia obligada para la época?

“A mí me parece evidente. No sólo para el caso de Canarias sino que dentro del contexto español no hay ninguna revista que pueda compararse a Gaceta de Arte. El editor Jean-Michel Place tenía el proyecto de hacer una edición en París, en el año 2007. En aquella ocasión, yo hice un índice completo de todas las voces que aparecían citadas en Gaceta de Arte. En total la nómina podría estar en torno a unas 1.500 voces de personalidades, del contexto del pensamiento, de la literatura, personajes de la política, personajes históricos… Es decir, cuando se accede a una comprobación de esta naturaleza no cabe ningún género de dudas respecto a la importancia de esta revista. Pero también yo he tenido la oportunidad de comprobar el efecto que ha tenido en otros medios culturales de las vanguardias de su contexto y resulta verdaderamente llamativo que cuando uno sale del territorio español y se encuentra fuera de España en algunos centros de arte, en algunas publicaciones de carácter internacional Gaceta de Arte y sus propios impulsores, particularmente Westerdahl es una voz que aparece permanentemente en los medios de mayor calidad”.

Patrimonio Histórico

- Aparte de su autoría para la propuesta de Declaración del Bien Cultural “Conjunto Histórico de San Cristóbal de La Laguna”, usted coordinó y dirigió el dossier complementario de la solicitud de inscripción en la lista de Patrimonio Mundial de Bien Cultural de la citada ciudad. ¿Qué sintió cuando en 1999, San Cristóbal de La Laguna fue declarada Patrimonio de la Humanidad?

“Recuerdo muy bien ese momento que me encontraba en un hotel en Marrakech donde precisamente tuvo lugar esa Asamblea del Patrimonio Mundial. Sinceramente creí que era un momento histórico pero también tuve la conciencia muy clara de que la ciudad iba a empezar a sufrir los embates de una destrucción muy acelerada que es un fenómeno que no solamente se ha dado en el caso San Cristóbal de La Laguna sino que es un problema también español. Desde luego, España está considerada internacionalmente como uno de los países en los cuales se está desarrollando la gestión más salvaje del patrimonio mundial recién declarado. Porque hay una interpretación muy forzada de la relación entre patrimonio y turismo mal entendida, a mi juicio, en la medida en la que siendo que son compatibles la rentabilidad turística de la declaración de los bienes, no está justificado que poniendo como pretexto determinadas adaptaciones a finalidades turísticas lo que se ocasione sea una destrucción indiscriminada de elementos patrimoniales por el mero hecho de que hay una sociedad en España que cada vez es más inculta, más zafia, más amante de lo superficial y de lo que no tiene ningún significado. Evidentemente lo que se está haciendo es una mala administración de un bien intergeneracional que se va a entregar como un menoscabo importantísimo a las generaciones futuras”.

- En 1986, usted participó en la revisión del Plan General (PG) de Santa Cruz de Tenerife. ¿Qué opinión le merece la controversia mantenida, en los últimos años, entre la ciudadanía y el Ayuntamiento capitalino con respecto al último PG?

“Lo que yo recuerdo respecto al Plan General que ha estado vigente hasta hace prácticamente muy pocas fechas es el hecho de que aquel plan se preocupó de asumir por ejemplo, toda la larga trayectoria de los debates en torno a la conservación de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, gracias al PERI (Plan General de Reforma Interior) que se aprobó en el año 82. Tenemos un gravísimo problema en la isla de Tenerife, que los temas que tienen más importancia normalmente son percibidos justamente de una manera distorsionada, y haciendo demérito lo que han sido valores. Santa Cruz de Tenerife ha tenido un planeamiento modélico durante las décadas de la Transición Política española y que ha tenido por tradición histórica un planeamiento actualizado, moderno y muy comprometido con la visión propia de la ciudad. El Plan que está vigente es la Adaptación Básica del (PGOU 1992), que sustituyó en su día al Plan General de Ordenación Urbana de 1957 (PGOU 1957), se aprobó en 1992, no solo incluyó el modelo de trabajo sistemático sobre toda la ciudad histórica, que provenía del PERI, sino que también incorporó un catálogo de todo el municipio, lo sé porque mi colaboración fue ese catálogo, en el cual no sólo se hacía una memoria de los criterios de catalogación sino que también se describían autores y obras. Esta memoria es determinante porque los bienes descritos en ella pasan a ser publicados junto con otros aspectos del plan en el BOE y BOC. ¿Qué ha pasado posteriormente? Pues el equipo que siguió quizo hacer tabla rasa y hacer de golpe un Plan como si fuera por primera vez cuando en las ciudades importa no sólo lo que materialmente se conserva físicamente de la ciudad sino que la propia historia del planeamiento forma parte también de la cultura patrimonial de una ciudad. La historia del Planeamiento es una baza muy importante para las ciudades y Santa Cruz de Tenerife tiene un Plan muy digno, por supuesto modificable, pero las ciudades no necesitan estar todos los días modificando sus planes. ¿Qué ha ocurrido ahora? Pues debo decir que es una triste gracia que se hayan deformado los argumentos y que se esté presentando como un problema algo que si es cierto que puede llegar a implicar los derechos de los ciudadanos respecto a las propiedades pero que tienen una solución técnica, si es que el planeamiento se confía a equipos que realmente tengan una dilatada trayectoria en cuestiones de planeamiento”.

- La preservación del patrimonio histórico es un deber institucional contemplado en la legislación española. En casos puntuales, como por ejemplo el antiguo Balneario de Santa Cruz, propiedad del Gobierno de Canarias, la ciudadanía se pregunta cómo un cuarto de siglo después de su clausura no se ha adoptado ninguna medida cautelar para su preservación. Otras veces, los criterios de restauración se basan en actuaciones como la conservación exclusivamente de la fachada, que se amplía con la incorporación nuevos elementos con la consiguiente asincronía de los lenguajes artísticos. ¿Qué opinión le merece este tipo de actuaciones?

“Este ha sido uno de los problemas más graves que han existido en Europa a partir de los años ochenta. Un Congreso en Madrid reunió a Madrid, París, Berlín, Roma y Londres como ciudades que estaban estudiando entonces los nuevos modos de intervención en la ciudad y en la arquitectura. En esa época se pusieron de moda intervenciones que ahora se denominan con el término de fachadismo. En Santa Cruz hubo algunos casos en los que para conservar lo que se llama en términos urbanísticos la aportación urbana que la arquitectura hace, se plantearon tesis de que se entregaban a los propietarios el volumen interno de un edificio para en su lugar conseguir del propietario que mantuviera una fachada urbana y no perder el carácter de una zona. Hay edificios en los cuales podría darse el caso de que hubiera alguna ventaja en el caso de que haya un nuevo uso compatible con la zona urbana que sea muy necesario para la colectividad. Pero debo decir que son muy pocos los casos en los que este tipo de intervenciones, por una parte, estén justificadas o, por otra parte, representen una auténtica rentabilidad en términos culturales y de una sociedad. El caso a mi modo de ver más triste lo ha provocado la firma Zara que practica de manera sistemática agresivos vaciados como en el caso del antiguo Hotel Inglés donde justamente tuvo lugar la exposición surrealista en el año 35. Ese edificio fue salvajemente vaciado sin que haya razones para esa desaparición. Por lo tanto, yo lo que creo es que el problema está en que las ciudades deben tener muy claros cuáles son sus valores, aquello en lo que son competitivas para no renunciar a aquello que realmente les pertenece y que deben seguir manteniendo. Respecto al antiguo Balneario, tengo que hacer extensivo el problema y la preocupación respecto a la arquitectura racionalista que en este momento está desapareciendo de una manera indiscriminada y con unas sustituciones verdaderamente desafortunadas. Se podrían dar muchísimos casos. Pero se debería tener en cuenta que, por ejemplo, Barcelona que se considera una ciudad vinculada al inicio del Racionalismo, apenas cuenta con una decena o veinte edificios racionalistas y que en el estudio que yo hice de Santa Cruz de Tenerife aparecieron nada menos que 700 edificios de la etapa racionalista que son de una calidad incuestionable, de un enorme interés a nivel internacional y es una terrible pérdida que tanto el Balneario como otros edificios punteros de la mejor arquitectura contemporánea española estén desapareciendo en estos momentos”.

El racionalismo es el gran momento de la arquitectura contemporánea en Canarias

- De su doctorado sobre “El Racionalismo en Canarias” reseñamos que: analizadas en su conjunto, las principales aportaciones del racionalismo canario quedan definidas, tanto en una vertiente cualitativa –“por la riqueza y diversificación de sus lenguajes, por su evolución desde su implantación (1932) hasta su disolución (1939)”- como cuantitativa –“por el gran volumen de obras”-.

“La razón por la que yo me decidí a hacer la tesis doctoral sobre ese tema fue que por el momento solamente existía un trabajo dedicado al Racionalismo en Canarias que era el que había hecho previamente Sergio Pérez Parrilla, que trataba casi en exclusiva de la figura de Miguel Martín Fernández de la Torre y no de toda la obra en Canarias. Por lo tanto, al producirse en el año 81 una serie de acontecimientos que conmemoraban la República española, como la reedición de la Revista Gaceta de Arte, una exposición surrealista en el Círculo de Bellas Artes impulsada por Westerdahl y su grupo, finalmente se hizo también de manera paralela una exposición. A partir de ahí parecía muy claro queera desconocida la importancia de la arquitectura racionalista. Lo que a mí me llevó a todos los archivos municipales en los cuales pudiera encontrarse obras racionalistas en Canarias, revisar cuál era el nivel de producción. La primera sorpresa había sido laRACIONAL importancia de la producción, es decir, 700 proyectos, desde el año 1929 hasta 1939, en una década dan una prueba muy clara de la importancia numérica. En Santa Cruz de Tenerife es donde se concentró el mayor volumen. La relación de solicitudes de licencia y ejecución definitiva de obras era elevadísima, lo que quiere decir que prácticamente todo lo que se solicitó se construyó. La iniciativa privada se benefició en Canarias, como en el resto de España, de lo que se denominó la Ley Salmón, que le daba beneficios fiscales a los edificios que se producían en los chaflanes, es decir, en los ángulos de las manzanas renovando arquitecturas de una sola planta. La Ley Salmón lo que hacía era posibilitar, por la rebaja en los impuestos, un incremento en la producción inmobiliaria y, por otra parte, mejorar la calidad visual de las poblaciones al beneficiar preferentemente las actuaciones en aquellas posiciones de la ciudad en las cuales iban a ver mejores efectos. Eso es lo que explica que las esquinas producidas en los años treinta sean chaflanes de esas arquitecturas expresionistas con sus líneas curvas, con sus resaltes con molduras rectas, que provocan esas líneas de sombras tan ordenadas que son el efecto de las arquitecturas un poco art déco que se ponen en boga a nivel internacional en los años treinta”.

- En su estudio sobre la “Arquitectura del Mando Económico en Canarias (1941-1946)”, usted parte de la relación entre estética e ideología. De todas las construcciones que se erigieron predominan las de tipo social, como la Barriada García Escámez. Usted señala el Mando Económico como su organismo impulsor y destaca la figura del capitán general como su principal gestor. ¿Por qué esa situación diferencial respecto al resto del Estado?

“Sí. Es que Canarias ya estaba siendo un escenario de una especie de ofensiva de una rivalidad angloalemana, de la cual los expertos en Historia venían hablando y hay de hecho algunos “espías institucionales”, “espías comerciales”, después se convirtieron en los años cuarenta ya en cuestiones que alcanzaron una dimensión más compleja con el conflicto armado internacional después de la Guerra Civil Española. Es decir, Franco conocía muy bien el valor estratégico de Canarias porque él mismo había montado su operación de traición al Estado desde Canarias. Por lo tanto, él lo que hizo fue crear una especie de Estado de excepción en el territorio de Canarias, de tal modo, que los capitanes generales actuaron durante ese período de tiempo, hasta el año 46, como figuras que no se ceñían a su condición de autoridad militar sino que gobernaban las actividades civiles. Por eso es por lo que el Mando Económico, sin perjuicio de las opiniones ideológicas que uno pueda tener, fue un órgano de gobierno en Canarias dentro de un Estado de excepción en el cual se produjo una reorganización de la vida civil con encargos directos para lo que consideró el capitán general actuaciones de primera necesidad”.

- Señala usted el año 1932 como fecha decisiva en la aparición de las primeras arquitecturas de lenguaje regional en Canarias y al pintor Néstor y al arquitecto Marrero Regalado como los principales promotores del neocanario en su vertiente más barroca. Sin embargo, Marrero conjugó ese estilo con las referencias clásicas para los proyectos más representativos que debían cubrir objetivos monumentales.

“El Regionalismo antes del año 32 no existe en Canarias y, no por casualidad, ocurre con la llegada en 1932 de Marrero Regalado a Tenerife y de Néstor a Gran Canaria, porque los presidentes de los cabildos de ambas islas eran proclives a las teorías de una campaña de ambientación del tipismo regionalista que al mismo tiempo se impulsa en ambas capitales. Quienes en realidad están moviendo esto son los Rotarios que acaban de constituirse como grupo, una organización próximaa la Masonería internacional pero que tiene unas actividades públicas en acciones entre clases favorecidas; unas organizaciones empresariales que se relacionan para hacer acciones en estos sectores desfavorecidos, pero que al mismo tiempo aspiran a tener una cierta visibilidad social. Esa organización de rotarios se funda en Madrid. De las primeras organizaciones rotarias que hay en España y desembarcan en Gran Canaria, es Miguel Martín Fernández de la Torre, el hermano de Néstor que es arquitecto bien conocido en la isla en ese momento, ya ha introducido lenguajes internacionales y él mismo simultanea desde un primer momento, como Marrero, una opción regionalista y una opción internacionalista. Es decir, que el regionalismo canario empieza en los años treinta con la llegada de ambos arquitectos, del pintor Néstor puesto que ellos por intereses públicos y privados organizan una estrategia que es abiertamente contraria a las tesis del cosmopolitismo que representan las opciones de la vanguardia insular. Es decir, que claramente están enfrentados el grupo de Gaceta de Arte y el grupo de la campaña del tipismo encarnada por estos arquitectos”.

- Los años treinta se vieron marcados por las ideas de internacionalización de la cultura. Desde el punto de vista de los postulados estéticos, usted resalta el mayor influjo que ejerce la arquitectura europea sobre la española en Canarias, es decir, la implantación de los lenguajes internacionales, debido a las comunidades extranjeras afincadas en ambas capitales del Archipiélago. Hace una especial mención a la revista Gaceta de Arte como muestra de cómo la ciudad de Santa Cruz se encontraba más próxima a Berlín o a Hamburgo que a Las Palmas o a Barcelona.

“Esa es una frase del profesor Carlos Sambricio cuando presenta mi libro sobre “El Racionalismo”. Evidentemente es una impresión que él saca por su conocimiento de la arquitectura española. Tiene el valor siendo la opinión de alguien que mira a Canarias desde Madrid. Al revés de lo que ocurría en Canarias, desde Madrid se está muy atento acerca de si Canarias es periferia o centro porque como Madrid siempre es el centro dado que todas las administraciones y los intereses se centran en donde tienen lugar todos los debates políticos, pues también en esa época arquitectos españoles tendían a pensar que todo ocurría porque ocurría en Madrid. Y lo que venimos diciendo quienes trabajamos desde Canarias y desde otros contextos españoles es que ciertos lugares españoles en aquella época eran más internacionales que el propio Madrid. Y en Canarias ocurre esto. Y no ocurre por casualidad porque en el año 32, llegan y desembarcan intereses alemanes del primer nivel en Canarias, hasta tal extremo de que los dos puertos de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria se encargan a dos empresas llegadas de Alemania que antes no tenían ningún contacto con Canarias. Eso no es casual ni el hecho de que las principales empresas importadoras de materiales para la construcción desbancan, por primera vez en la historia de Canarias, a otras empresas, por ejemplo, británicas o belgas. Por lo tanto, al decir este profesor que Canarias está más próxima a Berlín o a Hamburgo que a otras ciudades es que era cierto porque intereses alemanes por primera vez desembarcan en Canarias en los años treinta”.

- En su publicación “Internacional constructivista frente a internacional surrealista” aborda el tema de la arquitectura como proyecto de integración de las artes y de cómo Gaceta de Arte albergó ambas tesis. ¿Podría explicarnos la repercusión de sendas corrientes antagónicas en las Islas?

“Ambas vertientes lo que hacen es coger las dos grandes tesis sobre la jerarquía de las artes y son opuestas. El poetismo internacional que es una de las antiguas tradiciones de la cultura europea con el idealismo alemán coloca en una pirámide en la cumbre a la poesía como entre todas las manifestaciones artísticas aquella que es la más desinteresada de todas las artes porque no tiene un compromiso con la realidad cotidiana. Y por el contrario, hay otra pirámide que es la que construyen los de la Internacional Constructivista en la que invierten la pirámide y colocan a la arquitectura como el arte supremo porque es el espacio en el cual habitan el resto de las artes. Así que ambas tesis enfrentadas han tenido una vida a distintas velocidades. La Internacional del poetismo desde 1909 se abre camino en toda Europa y es la base de la mayor parte de las vanguardias pero a partir del momento en que se crea esta Internacional Constructivista los ideales del racionalismo internacional y de los grupos prosoviéticos lo que pretenden es montar una red internacional para que avance el pensamiento de  la acción de las artes para contribuir al cambio social. Eso lo que hace es que a partir de un congreso que tiene lugar en el año 29 del Partido Comunista Internacional, en París, se produzca una abierto enfrentamiento y una separación entre poetistas, surrealistas y constructivistas. A partir de ese momento el sovietismo lo que hace es someter los ideales de las artes al progreso de la revolución. Los artistas, hay algunos que no aceptan el realismo soviético, y el estalinismo abre una nueva vía que después los países totalitarios explorarán también abiertamente. Es decir, que están los países de la internacional fascista: Italia, Alemania, Japón, España, Portugal junto con la Unión Soviética son países totalitarios que lo que hacen es subordinar el interés de las artes al progreso de sus propios argumentos políticos. Hay una internacional surrealista que casi queda en el ambiente internacional como uno de los pocos fenómenos que mantienen vivo el poetismo internacional como una opción de vanguardia todavía en vigor independiente del progreso de las artes y por último queda en otro contexto una especie de opción constructivista internacional que será la que se mantendrá después de la II Guerra Mundial como más en activo. El único grupo que queda por así decirlo en el contexto doble de las vanguardias y de su subordinación a ideales revolucionarios es el del grupo de los muralistas mejicanos y los artistas de la revolución mejicana que en realidad se consideran a sí mismos pertenecientes a la vanguardia artística internacional”.

¿La apertura de La Sala Conca en Tenerife, a comienzos de los setenta, supuso un antes y un después para los artistas canarios?

“Yo creo que para los artistas canarios sobre todo, pero tengo que decir que el papel que cumplió la sala Conca fue muchísimo más allá que la propia repercusión que tuvo para otros artistas reconocidos a nivel nacional e internacional y desde luego para un incipiente coleccionismo en Canarias, creado en Canarias, retomado gracias a este proyecto a partir de los años setenta. No sería justo decir que fue lo único que existió porque también previamente hubo otras galerías y también paralelamente existieron otros proyectos. Pero sería justo reconocer que la Sala Conca fue un verdadero proyecto de impulso a la creación de una obra por la propia y la mera existencia de ese fenómeno de promoción”.

Urbanismo-La Laguna

- En 1997, usted recibió el Premio de Investigación Histórica Elías Serra Ràfols por su libro “La Laguna 1500: la ciudad-república”. ¿Qué ha significado esta distinción para su carrera académica?

“Es un premio de ámbito local que tiene ya una cierta tradición. Pero debo confesar que la verdad es que yo presenté el trabajo al premio porque llevaba casi diez años trabajando sobre la ciudad de San Cristóbal de La Laguna sin financiación, ni pública ni privada, y necesitaba financiación para comprar unos programas de cartografía computerizada que me eran imprescindibles para acabar mi trabajo sobre La Laguna. Así que el premio me permitió comprar ese programa para poder acabar ciertas comprobaciones de mi trabajo y también llevaba aparejada la obligación por parte del Ayuntamiento de publicar ese libro. Aunque debo decir que esa obligación después la tuve que asumir prácticamente yo y buscar también, una vez que se produjo la declaración de La Laguna, financiación para la publicación de ese libro porque el fin de la legislatura, al parecer, había agotado la financiación y estando ya aprobado el expediente de la declaración yo no me podía arriesgar a que el libro quedara sin publicar porque los resultados de esa investigación de diez años salían a la luz pública y el colmo es que aparte de financiar la investigación encima tu trabajo no esté protegido por unos derechos a través de una publicación. Así que la empresa Edei, a la que le estoy sinceramente agradecida, financió 600 de los 1000 ejemplares de la tirada y 400 el ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna. Yo quisiera que pudiera ser reeditado porque se me ha venido pidiendo en ámbitos nacionales e internacionales”.

- En la publicación citada, usted se remonta a la antigüedad y estudia “la historia de urbanismo” del libro “Las Leyes”, escrito por Platón. Escribe que “en el caso de La Laguna resulta llamativo el criterio utilizado en su trazado urbanístico que representa una aplicación programática del texto del filósofo desde una perspectiva pragmática y simbólica”. ¿En qué consistió esa aplicación programática del texto de Platón?

“Cuando tenía bien avanzado el trabajo sobre La Laguna, cierta intuición investigadora me llevó a estudiar los textos teóricos que desde la antigüedad se habían referido a la problemática de la ciudad y en un momento determinado acabé con la figura de Platón porque es bien conocido que a él le parecía, y no se equivocaba, que la ciudad es la construcción humana más compleja y la que pone de manifiesto el mayor número de aspectos de la sociedad humana como un hecho cultural. Por lo tanto, él le dedicó los dos textos más importantes de su obra escrita a cuestiones urbanas. Al principio de su vida en el texto de la República cuando él colabora en una experiencia utópica en la ciudad de Siracusa y comprueba los límites de su primer proyecto, que condensa en este libro de “La República”. El fracaso de ese proyecto lo lleva durante toda su vida a seguir pensando en cuál es el concepto de la ciudad ideal. Y su verdadero testamento como filósofo se concentra justamente en el libro de “Las Leyes”. Pero ¿qué interesaba? Interesa traducir los textos del filósofo a formas reales de las ciudades. La pregunta sería ¿Había habido alguna vez en la historia de la humanidad una ciudad que hubiera tomado algún texto filosófico como base para convertirla en formas urbanísticas? La principal sorpresa para mí cuando empecé a leer con cierta calma el libro de “Las leyes” fue que describía todo lo que yo había comprobado y era tan extraño y tan sorprendente. Como, por ejemplo, que al colocar un centro en la portada lateral de San Agustín como centro de todos los elementos urbanos, con un programa como el Autocad (programa de diseño asistido por ordenador), cuando tú tomas una medida de un radio, el programa te traza un círculo recorriendo todos los elementos que matemáticamente estuvieron relacionados en el trazado inicial. Y todo lo que figura en estas comprobaciones por cartografía computerizada a partir de ortofotografía, es una prueba inequívoca de que hubo un proyecto de trazado en el año de 1500 a partir de una figura reconocible.

Lo que se ha hecho es reconstruir el trazado original a partir de las referencias documentadas y de los datos de la ciudad conservada. Por lo tanto, aquí no hay invención posible cuando se toma un centro y se traza un radio lo que aparece en un círculo exterior, es la ermita de San Roque y la ermita de San Cristóbal, cuyo eje central está en el círculo y San Benito. Paralelo al octógono que es el eje central San Agustín, la redención y la resurrección pues hay un eje que alinea los tres templos parroquiales, que son San Miguel de los Ángeles, en la plaza del Adelantado, la parroquia de los Remedios que es la catedral y la parroquia de la Concepción están alineados paralelos al eje del octógono y, finalmente hay un triángulo que relaciona los conventos de San Francisco al norte, Santo Domingo al sur y San Agustín en el centro geométrico del trazado de toda la ciudad. Eso no es una casualidad. Después hay otros tres templos que son hospitales. Es decir, tenemos cuatro tipos de templos, en número de tres que hacen doce fundaciones religiosas, doce radios. La cifra de doce aparece permanentemente. Ocho calles reales. Hay una numerología que continuamente está coordinada con descripciones que hace Platón. Él dice que la forma de una ciudad perfecta ideal debe ser un círculo, no debe tener murallas, que los solares deben ser de forma cuadrada, que las calles deben ser rectas. Uno empieza a leer y a leer el texto de “Las Leyes” y lo que resulta espectacular en historia cultural es que por primera vez se puede descubrir que en una ciudad es la plasmación de un testimonio tan importante para la cultura universal como el texto de “Las Leyes” de Platón”.

LIBRO LA LAGUNA

- En la misma línea, parte de la premisa de que en el proceso de ajuste definitivo del trazado de La Laguna se partió de las aplicaciones de Vitrubio (el octógono y los vientos) para la fundación de la ciudad. Aparte, hace especial hincapié en el procedimiento de trazado empleado, que muestra un paralelismo con los estudios que Leonardo da Vinci realizaba en las mismas fechas sobre diversas ciudades italianas.

“Esa particularidad es de la mayor importancia. Las ciudades hoy se estudian de una manera totalmente nueva. Para la época seguía siendo de la mayor importancia tener en cuenta los vientos dominantes antes de fundar una ciudad. Esta es una experiencia griega y romana. Los griegos lo usaban para fundar sus ciudades y para las nuevas polis que fueron fundando a lo largo del Mediterráneo. Siempre, como navegantes expertos que eran, se daban cuenta de que los vientos debían ser controlados en las poblaciones. Pero los romanos, como a su vez tenían la necesidad de construir campamentos provisionales con una gran rapidez, desarrollaron muchísimo más todavía y con una mentalidad más pragmática mecanismos para conocer a gran velocidad las cualidades de un sitio para fundar un campamento. Eso es lo que da lugar a ese texto bien conocido, el tratado de Vitrubio. Él había usado la ciencia de la antigüedad clásica que es la geometría y lo que plantea es tomar el curso del Sol como un elemento para trazar un eje Este-Oeste con total exactitud y después, por geometría, seguir con la perpendicular a ésta y, por triangulación, continuar finalmente trazando un octógono formando la línea que traza en la tierra la sombra proyectada por el sol cuando aparece por la mañana, el tiempo transcurrido hasta el centro,… etc. Pero en la época de 1500, época de Colón, ya no era necesario hacerlo por geometría porque existía el astrolabio náutico, que era un instrumento de precisión que también estaba preparado para su aplicación topográfica. Probablemente al leer el texto de “Las Leyes se descubrió la relación directa de la descripción de la ciudad ideal de Platón y la figura del astrolabio náutico. Lo que aquí ocurría era que la figura descrita por Platón al mismo tiempo era un mecanismo que tenía una enorme utilidad y que era lo que se estaba usando corrientemente para navegar y que se podía aplicar para tomar puntos y controlar por etapas el crecimiento de una ciudad. Porque esta ciudad se construyó en un tiempo récord, en veinte años y eso para el época es una velocidad enorme”.

- En “Canarias: arquitecturas desde el siglo XXI” usted hace un análisis de la evolución arquitectónica y urbanística experimentada en Canarias desde 1900 hasta nuestros días. ¿Podría señalarnos, a su juicio cuáles han sido las etapas más significativas y los factores que condicionaron esos procesos de cambio?

“El siglo se inaugura con una obra emblemática que el edificio de la Logia Masónica, un templo masónico, el único construido en España que comienza en torno a 1900 y que se termina en la década de los veinte. Es decir, que el comienzo del siglo XX ya está anunciando una situación de cambio de un enorme interés. No debe quedar fuera de foco el hecho de que para España en general el 98 es un momento crucial que ya está prefigurando un cambio de situación motivado por la pérdida de las colonias, y toda la repercusión que en gran cantidad de aspectos se sienten para el mundo de la cultura está muy claro, para el pensamiento, etc.. Pero es que estratégicamente la arquitectura no deja de ser una actividad en la que los cambios estratégicos internacionales tienen una repercusión inmediata. Canarias experimenta un cambio bien evidente en torno a 1900. Por ejemplo, no es casual que Leopoldo II, el rey de Bélgica esclavista y colonialista, viaje por esas fechas a Canarias y que incluso llegue a establecer contacto con autoridades locales para intentar comprar Canarias. Es un momento en el que todo se está moviendo a nivel internacional. Los puertos viven también una situación con el efecto más llamativo de la rivalidad anglo-alemana y se están disputando no sólo el comercio sino una presencia estratégica a gran escala. Así que la Arquitectura que se produce en Canarias en los años veinte, continúa teniendo una presencia importante en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. Son sobre todo arquitecturas que no vienen a representar una innovación muy significativa respecto a arquitecturas que ya se vienen haciendo en las décadas anteriores del fin de siglo. Es decir, se produce una arquitectura modernista o más bien ecléctica que tiene una buena factura artesanal, constructivamente los oficios son mejores que nunca en Canarias y llegan materiales importados de muy buena calidad. Pero podríamos decir que la verdadera arquitectura de calidad empieza a producirse para el siglo XX, con la arquitectura racionalista; ese es el gran momento de la arquitectura contemporánea en Canarias, el episodio del racionalismo. Posteriormente, yo creo que hay que atribuirles a los arquitectos de la década de los cincuenta una situación de cambio en contacto con la arquitectura internacional.

No quiero dejar de recordar una vez más la figura de Manuel de la Peña que tantos años ha estado fuera del interés y que fue el arquitecto que más contactos internacionales trajo a Canarias además de un nuevo modo de producción a nivel de los estudios de arquitectura. Con él llegó la fotografía de arquitectura. A partir de la década los cincuenta, empieza una nueva generación que empieza a producir una arquitectura con vocación internacional de nuevo, superando aquellos regionalismos que llenaron Canarias durante los años cuarenta y empiezan también a introducirse factores de exigencia de calidad vinculados a la necesidad de una oferta orientada al turismo internacional.

A partir de la década de los sesenta, hay que incluir también una nueva opción en la cual el pensamiento ecológico llega a Canarias de la mano de la figura de Fernando Higueras que es el primer arquitecto que empieza a promover las arquitecturas subterráneas, la concepción de una arquitectura del placer, que no tiene aristas, redondeada, que es muy lisa en su superficie y que es como podríamos calificar el negativo del cuerpo humano. Esa es la base de inspiración de su propuesta. Con Higueras tenemos uno de los capítulos más importantes de reflexión sobre arquitectura y el paisaje en Canarias. En los sesenta, cabría destacar la obra en Tenerife de los arquitectos Díaz Llanos y Saavedra. Hay que reconocer que el complejo Ten-Bel es la muestra de mayor calidad de cuanto se haya producido como un modelo de explotación turística en grandes extensiones, desgraciadamente malograda por la mala gestión que los ayuntamientos han hecho de una contribución tan importante al paisaje y a la arquitectura contemporánea en Canarias.
La década de los setenta, está prácticamente dominada por la presencia del brutalismo en arquitectura. Díaz Llanos y Saavedra, Fábregas, Pedro Massieu, Rubens Henríquez… son arquitectos que siguen esa línea de arquitectura de alta calidad. En torno a esta década aparece una nueva generación que es la que practica en el primer momento el contextualismo urbano que es la de José Ángel Dominguez Anadón, Francisco Artengo Rufino que junto con José Domínguez Pastor y Carlos Schwartz Pérez ganan el concurso de CajaCanarias. Después acabaría el proyecto Francisco Artengo. Un equipo que después se convirtió en la imagen misma de la reconsideración postmoderna de la primera propuesta que ellos habían hecho muy vinculada a la crisis energética”.

- Usted ha sacado a relucir la importancia del medio natural en el desarrollo económico y social de Canarias. Desde los años setenta, el equilibrio de nuestro territorio se ha visto amenazado por la gran especulación urbanística. ¿Por qué los ayuntamientos han campado a sus anchas, dónde han estado los arquitectos, por qué las leyes para la protección de la naturaleza no se han aplicado, por qué en nuestras islas hay tantas viviendas de autoconstrucción?

“La autoconstrucción no es un problema actual sino muy antiguo en Canarias. Por entonces, los arquitectos a través de su Colegio de Arquitectos en la Demarcación de la provincia de Santa Cruz de Tenerife tenían una Junta Directiva con un nivel de compromiso significativo respecto a estos problemas. Había arquitectos que asesoraban a través de planes de barrio a sectores desfavorecidos con un nivel de autoconstrucción. Por primera vez empezaron a plantear algo que se hizo recientemente por órganos como viviendas municipales, que era una oficina de asesoramiento gratuito o con unos costes mínimos a usuarios de clases desfavorecidas que se fueran a autoconstruir una vivienda con unas mínimas garantías para la seguridad de las personas.

En cuanto a los ayuntamientos “que han campado a sus anchas”. Esa problemática se complica cuando después del primer decreto de transferencias a las Comunidades Autónomas en materia de Espacios Naturales, de Patrimonio, etc. (1984), deriva un segundo decreto de transferencias a los Cabildos. A mi siempre me han parecido los Cabildos una entidad fundamental para las islas pero también hay que decir que en el momento de las segundas transferencias, el nivel de complicidad y “de dependencia de los votos cosechados” y el nivel de compromiso directo con intereses legítimos pero muy próximos a los alcaldes ha hecho que la obligación más importante de los alcaldes que es deberse al bien común haya dado paso a un ejercicio de compromiso municipal más próximo a una suma de intereses particulares, que, desde luego, no son el bien común.

Los arquitectos, también, han tenido una evolución propia, en la que han pasado de ser un grupo profesional que tuvo un nivel compromiso muy activo en el período de la transición política española, y han derivado en un sector muy próximo a la Administración Pública para convertirse, como grupo profesional, en parte del problema. Porque evidentemente, por una parte, están las grandes decisiones, en las que han participado muy activamente; y por otra parte está la cuestión de la garantía de calidad. En resumen, la peor arquitectura que se ha construido nunca se ha hecho muy recientemente por estudios profesionales, es decir, firmada por arquitectos. También hay que decir, que Canarias cuenta proporcionalmente con un nutrido grupo de estudios profesionales del mejor nivel en cantidad también superior a otros contextos del país.

Por una parte está la ley y por otra parte está la autorregulación del grupo profesional. Los colegios profesionales, en su versión actual, se crearon en los años veinte, durante la Dictadura de Primo de Rivera y se entendía que éstos representaban una garantía para la sociedad porque ellos eran los únicos intérpretes cualificados en las profesiones altamente especializadas, se supone que ellos (los colegios profesionales) son los únicos que tienen la capacidad de asesorar técnicamente en actos de conflicto, de autodepurar conductas no deontológicas. A mí lo que me preocupa personalmente como persona muy interesada en la arquitectura y en la sociedad es que los mecanismos de autocontrol de la calidad tanto en las escuelas de arquitectura como en los sectores profesionales están disminuyendo de una manera alarmante y esa disminución se va a pagar muy caro como no se produzca un mecanismo propio de autorregulación. Pero ese es un compromiso que tiene que adquirir el grupo profesional”.

- Maisa Navarro Segura se ha posicionado en defensa de la Montaña de Tindaya como un bien de alto valor paisajístico y simbólico. ¿Un planteamiento que va más allá del meramente ecológico?

“Por supuesto, porque es la prueba palpable de una desviación de todas las instancias políticas que han gobernado Canarias en su conjunto y también el gobierno de la isla de Fuerteventura y el gobierno municipal del que depende la Montaña de Tindaya. Todas esas instancias han fallado en la medida que adquirieron un nivel de compromiso ratificado por legislaciones de protección de todas las instancias del mayor nivel jerárquico, y muy poco tiempo después se posicionaron en el sentido de que “todo vale”. Desde la primera propuesta que Chillida presenta junto con el ingeniero Fernández Ordoñez, las primeras soluciones representaban un grave atentado justamente contra los argumentos que el propio Plan de Protección de la Montaña de Tindaya prohibía expresamente. Entre ellos, el concepto de extracciones a cielo abierto. Si se piensa que las dos grandes chimeneas de las que se hablaba, —que eran dos perforaciones de una importancia grande porque permitían introducir la luz solar, la Luna y la contemplación de los astros—, eran dos perforaciones de dos prismas abiertos, queda de manifiesto que la solución era incompatible con las condiciones de la protección expresadas en las normas de protección aprobadas. Y eso, suponiendo que fuera viable técnicamente la construcción del proyecto tal cual se presentó, cosa que ha quedado demostrado palpablemente era inviable. Pero el propio proyecto que patrocinó el Gobierno de Canarias se convirtió en un documental, en una exposición que recorrió el mundo, en la publicación de un catálogo, en la presentación en ferias. Si alguna vez se conocieran las cifras astronómicas de defensa de este proyecto no podríamos soportarlo como sociedad pero parece que es una sociedad que lo resiste todo”.

- En su último libro “Le Corbusier expone”, hace un análisis de la obra de esta figura internacional en sus tres vertientes como: arquitecto, artista plástico y ensayista. ¿Qué destacaría de estas facetas?

“Me remitiré para el caso concreto al proyecto que realicé durante dos años en la Fundación Le Corbusier de París. Me fue pedido en la primera ocasión por el Museo de Bellas Artes y de Arqueología de Besançon donde se encargó a Le Corbusier el único proyecto para un museo en Europa. Como por entonces él estaba haciendo varios proyectos en distintos lugares del mundo le resultaba inviable dedicarse a este y se lo confió a uno de sus discípulos, el arquitecto Louis Miquel. De ese museo se me pidió el proyecto para el estudio de las arquitecturas de los museos. ¿Qué había significado el hecho de exponer, exhibir en la obra de Le Corbusier? Eso significaba un concepto doble. Por una parte, exponer la obra de arte, él mismo había sido pintor. Por lo tanto, desde las primeras arquitecturas de Le Corbusier, desde las primeras etapas de las villas clásicas lo que había existido como mecanismo experimental en su pintura era el propio hecho de exponer obra de arte. La casa La Roche es la primera casa en la que él hace unos experimentos considerables sobre la contribución del espacio sociofísico a la comprensión de la obra plástica, etc. Desde esos primeros proyectos ya se observa que es la actividad de exhibir y de exponer la que dispara uno de los mecanismos de experimentación en la arquitectura de esta figura. Así es que lo que a mí me interesaba contemplar era el mecanismo de exhibición, el propio concepto de exponer obras de arte. Porque desde un primer momento este arquitecto tuvo unas ideas propias de cómo debían de exponerse las obras de arte. Así es que es una investigación en la cual el concepto de exhibición es el mecanismo de estudio en parte de algunos de los textos del arquitecto, de sus primeras experiencias respecto a la obra de arquitectura moderna y también de sus propios proyectos expositivos que se desarrollaron a lo largo de toda su vida. Así que en las casas para artistas, para coleccionistas, los primeros museos… transcurre paralelo el mecanismo de exhibición particular y un museo público. Así que se estudian como un mecanismo de exhibición de arquitectura y de las artes contemporáneas”.

 

Número de Asiento Registral: 00 / 2013 / 694
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