ENTREVISTA ESCRITA

ROMÁN HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, DOCTOR EN BELLAS ARTES Y ESCULTOR

Fotógrafo: Boutique de la Fotografía. Estas Fotos tienen Derechos de Autor.

“El espacio común europeo en Enseñanza Universitaria es una falacia”

Canarias, 2020.

Román Hernández González es miembro del equipo docente de la Facultad de Bellas Artes, de la Universidad de La Laguna (ULL). Tras su experiencia educativa (1988-2020) opina que, el actual Sistema de Enseñanza Público Superior en España “adolece de una excesiva burocratización, tanto de la Enseñanza como de la Administración”. En su práctica pedagógica y artística, ha llevado a cabo distintos proyectos y colaboraciones con colegas de las universidades de Massachussets, Florencia, Verona y Lisboa. Sus obras se exhiben en distintos espacios públicos y privados, del ámbito regional, nacional e internacional. A finales de 2018, Hernández González crea “Desván Blanco”, un espacio cultural alternativo a las salas públicas y galerías de arte privadas.

– Hasta su configuración actual, la Facultad de Bellas Artes de la ULL ha sido objeto de procesos mutantes,en distintos planos como el académico, arquitectónico o administrativo. Como miembro educativo de la citada entidad, ¿cuál es su análisis retrospectivo al respecto?

“Desde 1988 soy profesor de escultura. Obtuve la plaza de Profesor Titular en 1995. Un recorrido apasionante de formación e investigación dentro y fuera de la propia Universidad y tengo que decir que la Universidad que he visto y en la que me he formado nada tiene que ver con la actual cuyo balance es bastante desalentador desde el punto de vista académico y administrativo, al menos desde la imposición del plan Bolonia. Durante mis estudios viví los mejores momentos de una Facultad de Bellas Artes con todos sus problemas y debilidades. A día de hoy la universidad se ahoga en su propia burocracia. No conozco a un profesor que se encuentre a gusto en el actual sistema de enseñanza en el que, además de su formación, investigación y docencia tiene que atender a todo un lastre de labores administrativas, reuniones, comisiones, evaluaciones… Buena parte del profesorado se ha convertido en un burócrata administrativo cuya labor investigadora, (en nuestro caso, artística) es prácticamente escasa o nula. ¿Cómo es posible que un alto número de profesores, funcionarios o no, se haya prejubilado o quiera jubilarse lo antes posible? cuando impartir docencia en la universidad es y debería ser todo un lujo. Algo está ocurriendo, ¿verdad?

Respecto al nuevo edificio, creo que ha sido bastante desafortunado. Se ha dado prioridad a la estética frente a la funcionalidad. Desde el punto de vista arquitectónico, entendiendo la arquitectura como una estrecha relación entre forma y función y en este aspecto, deja mucho que desear. El informe elaborado por la propia universidad es demoledor, un edificio que no reúne condiciones de habitabilidad. En los talleres la falta de ventilación y el calor es insoportable. En los despachos de los profesores hay que conectar estufas y ventiladores porque la humedad, el frío y el calor producen verdaderos problemas de salud. No digamos los costes económicos que produce este edificio que no ha dejado de recibir intervenciones desde su ocupación”.

  “Buena parte del profesorado se ha convertido en un burócrata administrativo cuya labor investigadora es prácticamente escasa o nula”

– Con sus enseñanzas, en materias como: Escultura I y II, Creación Artística I y Proyectos Expositivos, ha formado a varias generaciones de alumnos, en la Facultad de Bellas Artes de la ULL (1988-2020). Según usted, ¿de qué adolece el actual Sistema Público de Enseñanza Superior en España y, particularmente, en Canarias?

“Fundamentalmente adolece de una excesiva burocratización tanto de la Enseñanza como de la Administración. Las continuas reformas de los planes de estudio ha sido un auténtico lastre. El plan Bolonia ha sido nefasto para nuestros estudios pues el espacio común europeo en enseñanza universitaria es una falacia. Ni siquiera en España ese espacio común se cumple. No hace falta sino ver los planes de estudio de una facultad de Bellas Artes y de otra. La reducción drástica de horas de formación ha sido importante pues de una carrera de 5 años de formación pasamos a otra de  4 con el sistema de cuatrimestres. Durante el último curso el alumnado y el profesorado deben soportar una carga lectiva enorme: 12 créditos en prácticas de empresas, Trabajo fin de grado, cursar varias asignaturas, tribunales, etc… todo en un cuatrimestre, naturalmente con toda la carga de burocracia que esto conlleva.

La dotación económica, claro está, es importante, no supone lo mismo la dotación económica para una clase de teoría que para un taller. Esto siempre ha sido motivo de conflictos y de falta de criterios claros de aplicación de necesidades dentro y fuera de la Facultad.

En la primera evaluación de la ANECA, hace 5 años, creo, sobre los estudios del grado de Bellas Artes de la ULL, la comisión destacó, por ejemplo, una de las debilidades a tener en cuenta y subsanar: la inexistencia del maestro de taller. Un figura fundamental que existe en cualquier centro de enseñanza superior de Bellas Artes en el mundo. A día de hoy, sigue sin existir esa plaza creada”.

El escultor Román Hernández es director del espacio cultural “Desván Blanco”.
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– ¿Su tesis doctoral“Aspectos estructurales, formativos y significativos del canon de proporción en la escultura” (1988-1993), anticipaba su concepción sobre la escultura, fundamentada en los postulados estéticos del Renacimiento, que ha plasmado a lo largo de su carrera docente y artística?

“Para mi tesis doctoral se requería el estudio profundo y asiduo de los tratados sobre arte y su enseñanza así como obras clásicas de la escultura y la literatura. Una vuelta a los clásicos pero desde los ojos de un hombre de los siglos XX y XXI. Siempre digo que mis maestros están ahí afuera en la naturaleza, en los museos, en el arte antiguo y contemporáneo, en la literatura, en la poesía, en la filosofía… Si mal no recuerdo, fue J. Beuys quien dijo algo así como que los pilares de la modernidad se sustentan sobre los cimientos del pasado. La lectura atenta de pasajes y obras dell´antico me ha enseñando a depender más de mi propia conciencia que de juicios ajenos, con demasiada frecuencia fortuitos. La necesidad imperiosa de crear no pasa por el aro del discurso ajeno, como decía E. Jünger «El mejor juicio es el que dicta el Tiempo». Y esto debe aplicarse tanto en la actividad docente como académica para revisar seriamente los planes de estudio, la administración, etc.

La historia está para aprender de ella, no para despreciarla, y en esto insisto mucho a mis alumnos cuando les oigo decir con cierta frecuencia –supongo que contaminados por ciertos círculos académicos– que esta o aquella manifestación plástica no dice nada, está caduca, etc. etc. Se trata de comentarios que provienen de aquellos que en su ignorancia son incapaces de explicar porqué desaparecen o se reducen a cotas tan bajas en los planes de estudios actuales disciplinas tan importantes como la anatomía o el dibujo”.

“Mis maestros están ahí afuera en la Naturaleza, en los museos, en el arte antiguo y contemporáneo, en la literatura, en la poesía, en la filosofía…” 

– ¿En qué se consistieron sus Proyectos de Investigación realizados, en el Instituto Diego Velázquez (1989) y en la Biblioteca Nacional de Madrid (1993)?

“En esos centros de investigación la búsqueda se centró precisamente en los fundamentos teórico-prácticos de la creación escultórica, su enseñanza y sus normativas en los talleres y academias desde su formación. El legado de la cultura, del pensamiento humano traducido a la poesía, al arte, a las matemáticas, a la filosofía, si no se aborda con esmero, con cierta capacidad crítica y de análisis, y sobre todo con intención de aprender, difícilmente podrá permitirnos afrontar el hecho creativo con autenticidad. Por eso, insisto una y otra vez a mis alumnos, cada vez menos «leídos», que la lectura dell´antico es fundamental para abarcar las problemáticas y pensamientos del presente. Todo lo que es el arte actual tiene su origen en la antigüedad. No podemos entender el arte de hoy si no tenemos conocimiento de cómo se gestó y evolucionó el arte del pasado. Pienso que el conocimiento es lo que te da la libertad y te permite crear siendo original y auténtico. Esto se aprecia tanto en la creación de mi propia obra como en el establecimiento de los contenidos y problemas a desarrollar por los estudiantes en las asignaturas que imparto.”

“El legado de la cultura, traducido a la poesía, al arte, a las matemáticas, a la filosofía debe abordarse con capacidad crítica y de análisis para afrontar el hecho creativo con autenticidad”  

 – Usted ha impartido conferencias en distintos foros culturales, como las Universidades de Florencia o Massachussets. ¿Qué percepción se tiene en el exterior de los contenidos divulgados por la Facultad de Bellas Artes, de la ULL, en relación a los de otras entidades análogas?

“En efecto, en otras universidades he podido apreciar las diferencias. En la academia de Bellas Artes de Florencia, padecen problemas similares a los nuestros tales como la masificación en algunos talleres. Por cierto, en Florencia no siguen el plan Bolonia como tantos otros centros de Italia. En la Facultad de Bellas Artes de la Universidad pública de Massachussets, por ejemplo, pude comprobar el alto nivel que presentaban los talleres, desde su infraestructura hasta su organización. La propia universidad dirige su propio centro de arte que gestiona sus propios recursos, colección, organiza exposiciones temporales, etc. Nuestra Universidad y Facultad con su enorme edificio ha sido incapaz de gestionar algo parecido.

En las conferencias que he impartido fuera de España tras las invitaciones recibidas tengo que decir que fueron todo un éxito de asistencia de público y organización. En ellas me centré en los proyectos llevados a cabo tanto en mi práctica docente como artística y en las colaboraciones llevadas a cabo con profesores de otras universidades (Massachussets, Florencia, Verona, Lisboa).”

– Usted coordinó el Área del Programa Sócrates-Erasmus, de las Facultades de Bellas Artes de la ULL y de Lisboa (1999- 2004). ¿Cómo ha repercutido este Programa en el ámbito académico universitario?

“En efecto, dirigí el programa de intercambio de alumnos y profesores con la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Lisboa durante 5 años. Actualmente sigue habiendo intercambio de alumnos con otras universidades y centros artísticos pero resulta casi nula o escasa la salida de profesores como hace algunos años, supongo que no despierta ningún atractivo y, una vez más, la burocracia y una sobrecarga de trabajo hace que el profesorado desista de intentarlo o coordinarlo. Que yo sepa no existe ninguna evaluación y análisis de los beneficios y debilidades del programa, al menos en nuestro centro desde que se implantó el programa”.

-Desde que comenzó a realizar su obra escultórica, en los ochenta, hasta la actualidad, ¿qué rasgos han ido configurando la obra escultórica de Román Hernández (estilo, técnica, material, temática…)?

“Una escultura es un continente que aglutina aspectos sensoriales, íntimos, materiales, conceptuales y poéticos” 

“Después de tantos años dedicados a la escultura, a su estudio y su enseñanza he podido llegar a la conclusión de que la escultura es y será siempre un hecho, un producto del pensamiento creativo, no un producto del azar aunque a veces, le concedamos a este, cierta importancia y espacio durante el proceso creativo.

El espacio tridimensional es el verdadero espacio para el escultor. Obviamente, éste  nunca ha podido prescindir de él, se manifiesta en él a través de la materia. Una escultura es un continente que aglutina numerosos aspectos sensoriales, íntimos, materiales, conceptuales e incluso poéticos.

Dicho esto, ¿cómo puede afirmarse alegremente que la escultura se acaba cuando apagamos el ordenador?, ¿qué es eso de escultura virtual?Tal afirmación es una negación completa de los fundamentos mismos de la escultura. Es no entender y negar  los sentidos, la percepción en toda su realidad.Manipular e intervenir con la materia en el espacio es una cuestión irrenunciable porque materia y espacio son dos conceptos fundamentales que definen la escultura. No existe escultura sin su corporeidad matérica.¿Puede un poeta prescindir de las palabras, del silencio, de la pausa… para expresarse? Rotundamente, no. Entonces ¿cómo puede un escultor prescindir de la materia?; ¿renunciar a su percepción táctilo-visual e incluso auditiva, a los recursos plásticos, a los conceptos para definir su obra? No cabe duda de la relación que existe entre la materia y el ser humano. Todos los sentidos –señala el profesor y arquitecto J. Pallasmaa–, incluida la vista, son prolongaciones del sentido del tacto. Nuestro contacto con el mundo tiene lugar en la línea limítrofe del yo a través de partes especializadas de nuestra membrana envolvente.

La escultura, producto del pensamiento humano, es tan libre como la mente, tan compleja como la vida. La concibo como un diálogo poético y fructífero entre el espacio y la materia. También es materia el vacío, el silencio, que pueden expresarse a través de la palabra inserta o no en la propia escultura. En definitiva, la verdadera escultura es aquella que plantea exigencias intelectuales y emocionales al espectador”.

Román Hernández concibe la escultura como una fusión del arte con la literatura, la filosofía o la geometría. Foto cedida.

– En sus obras comprobamos la indisoluble unión del arte con otras áreas, como la literatura o las matemáticas. Así, por ejemplo, en “Caja poema o poética para un espacio escultórico”, usted contó con la colaboración de 16 poetas. ¿Cómo valora estos proyectos interdisciplinares?

“En efecto, no sólo la literatura (especialmente la poesía), también aparecen constantemente en mi obra conceptos, fórmulas y fundamentos geométricos, producto de la fascinación que siento por las matemáticas y la filosofía y que me ha llevado a lecturas de Platón, de Euclides, de San Agustín, de Leonardo, de Durero, de L. B. Alberti, de Vitruvio, de Plinio el Viejo, y hasta de las Sagradas Escrituras como fuente de inspiración. De ahí surgieron obras como Geometría razonada para la construcción del cuerpo esférico de Platón (2000)o Tricordio pitagórico para establecer un universo sinfónico basado en los números (Serie commensuratio, 1997) obras que incluyen, además de la palabra escrita, las formas geométricas y los conceptos matemáticos que se convierten en elementos compositivos, con su disposición en el espacio y con el gesto expresivo de la grafía, sin olvidar el alto componente simbólico que pueden llevar implícitos.El valor de la palabra es tan extraordinario como lo puede ser el vacío, una forma, un gesto, un dibujo en el espacio, cuyo campo acotado no es otro que la forma en su totalidad, incluyendo el propio espacio como elemento escultórico activo.  La palabra escrita, el discurso, que a veces se convierte en el título de la propia obra, en ocasiones precede a su realización plástica y, en otras, surge una vez concluida. Cuando medito y trabajo, me pregunto si la palabra surgida en la mente y escrita a continuación no constituye en sí misma «un boceto» de la obra.

Ha sido todo un privilegio contar con la colaboración de tantos críticos y grandes escritores y poetas entre los que se encuentran Antonio Gamoneda, Jaime Siles, Márgara Russotto, Martha Canfield, Amelia Gamoneda, Rafael José Díaz, Julia Otxoa, Clara Janés, Miguel Casado, J. Aníbal Campos, Bruno Mesa, Juan Carlos Mestre, Lázaro Santana, Olvido García Valdés, Arturo Maccanti y tantos otros.”

– Usted es el director del espacio cultural “Desván blanco”, sito en Santa Cruz de Tenerife; una sala privada, concebida con una proyección pública para cualquier iniciativa artística. ¿“Desván blanco” representa el culmen de sus Proyectos Expositivos y Culturales?

“Mi única credencial, mejor o peor conseguida es, sin duda, la de profesor y escultor. A esto tengo que añadir la faceta de comisario y gestor del espacio nacido en diciembre de 2018. Desde la edad de 12 años más o menos, tuve ciertas ocurrencias (decía mi padre) como la de estudiar Bellas Artes. Lo que ocurrió es que con el tiempo algunas de esas ocurrencias se convirtieron en convicciones. Conseguí el sueño de poder estudiar la carrera de Bellas Artes, nunca imaginé la de llegar a ser profesor. Aproveché la oportunidad que la vida me brindó y conseguí llegar a ser profesor de escultura de la Facultad de Bellas Artes en la que me formé. Ocupación que he vivido con gran satisfacción e intensidad pues la interacción con los estudiantes ha sido siempre enriquecedora y lo mejor de mi carrera. Conseguí crear mi propio estudio-taller en el que puedo realizar todo mi trabajo creativo y de investigación en torno a la escultura. Y, finalmente, anexo a mi taller he creado Desván Blanco, un espacio cultural alternativo a las salas públicas y galerías de arte privadas. En este nuevo espacio, sin ánimo de lucro, puedo llevar a cabo mis propios proyectos expositivos y dar cabida también a proyectos de otros artistas e incluso de alumnos que aún tienen pocas oportunidades para participar en exposiciones. Desde su inauguración Desván Blanco ha llevado a cabo varias muestras muy interesantes que han incluido artistas de ámbito local, nacional e internacional. Por ejemplo la colectiva “Poéticas  de  la  mirada,  el  olfato  y  el  tacto”  sobre los  libros  de  artista /libros-objeto” (2019) con 23 artistas. A esta siguió el proyecto expositivo y presentación del catálogo-libro e individual “Tierra y Mar” del pintor bielorruso Denis Siniauski (octubre 2019).A finales de 2019 se inaugura “Diálogos entre la palabra y las artes plásticas ¿Libro/objeto/objeto-libro?  con la participación de 76 artistas nacionales y extranjeros. Después inauguramos la colectiva “El espacio: elemento estructural del volumen” Obras de nuestros estudiantes de la asignatura Escultura II del Grado de Bellas Artes de la Facultad de Bellas Artes (ULL) Otros proyectos están en desarrollo para el resto del año y para el próximo. ¿Qué más puedo decir? mis sueños se han convertido en realidades. Vivo intensamente mi profesión”.

“Desván Blanco ha llevado a cabo varias muestras muy interesantes con artistas del ámbito local, nacional e internacional” 

– Desde su inauguración, en 1925, el Círculo de Bellas Artes, de Santa Cruz de Tenerife, ha sido un referente de primer orden para la difusión cultural, en sus múltiples vertientes. Como artista que ha exhibido su obra en este espacio, ¿qué opinión le merece su estado actual?

“Efectivamente el círculo de Bellas Artes ha sido un referente en la vida cultural de Tenerife con una larga trayectoria. Por su ubicación en la ciudad es el mejor espacio expositivo con el que cuenta la isla. Lo lamentable es el estado y situación en que se encuentra actualmente. Un ayuntamiento y un cabildo gestionado hace décadas por políticos que no entienden la cultura más allá del carnaval, del fútbol y de la peregrinación de la virgen de Candelaria en peregrinación ¿qué podemos esperar que hagan? Resulta que ahora el edificio presenta problemas y hay que adaptarlo a la normativa actual. La gerencia de urbanismo alude a problemas del edificio y probablemente existen otras cuestiones ocultas¿quién sabe? Esos supuestos problemas ¿nos los tiene el actual edificio de la Facultad de Bellas Artes, el auditorio, el recinto ferial para desarrollar sus actividades?

A esta intervención para paralizar la actividad cultural mejor o peor conseguida por el actual equipo gestor hay que añadir los vicios que ha padecido la institución. La gestión de las últimas décadas ha sido nefasta, oscura. Por ejemplo, donde está el patrimonio del Círculo de Bellas Artes después de tantos años? Creo que habría que realizar una auditoria al respecto y depurar responsabilidades. Esperemos que el recién elegido equipo que gestionará la institución los próximos años no cometa los mismos errores.”

– A mediados de los noventa, usted formó parte del equipo técnico del proyecto de conservación y restauración de las esculturas pertenecientes a la “Primera Exposición Internacional de Esculturas en la calle”, de Santa Cruz de Tenerife. Aparte de este tipo de acciones, ¿qué otras medidas se pueden adoptar para la transmisión y la preservación de estos bienes patrimoniales?

“En efecto, durante varios años participé en el equipo técnico del proyecto de Conservación y restauración de las obras de la primera exposición internacional de esculturas en la calle, intervención que fue muy importante pues fue la primera vez que se realizó. Las medidas de conservación deben estar presentes de forma continua en las políticas de intervención cultural del ayuntamiento de Santa Cruz sea cual sea el color político del consistorio. La labor de sensibilización y conocimiento de nuestro patrimonio debe incluirse en las enseñanzas de grado infantil y medio. Por ejemplo, los alumnos que llegan a la Universidad no tienen ni idea de la importancia que aquel acontecimiento tuvo para la ciudad y la cultura. Existen espacios cuya gestión depende del ayuntamiento que están cerrados: la casa de la pólvora, por ejemplo, cerca del auditorio,donde me consta, se ha presentado un proyecto de exposición permanente sobre aquel importante acontecimiento”.

– Usted ha realizado una serie de relieves y esculturas para entidades públicas y privadas,que se exhiben en el ámbito regional, nacional e internacional.¿Ha sentido el reconocimiento de la crítica especializada y del público?

“Si, he sentido el reconocimiento de parte de la crítica especializada pero no tanto de aquí, más bien fuera de Canarias. La lista de colaboraciones de escritores, poetas y críticos es que han colaborado en mis proyectos es bastante importante. Mi obra se encuentra repartida por numerosas colecciones públicas y privadas de Canarias, la Península, Alemania, Portugal, Venezuela, Francia, Italia, Rusia, Bielorrusia, Argentina, México, China, Turquía, EEUU e Israel. Por ejemplo la Colección MortimerRare Book Room del SmithCollegeMuseum of Art de Massachusetts de EEUU, el Centro Studi Jorge Eielson de Florencia, el Museo di Antropologia Criminale “Cesare Lombroso” de Turín, la Biblioteca Nacionalde Florencia, la Universidad de Florencia, la Biblioteca Arturo Frinzi de la Universidad de Verona, poseen mis libros de artista en sus colecciones. El TEA (Tenerife Espacio de las Artes), la Biblioteca Nacional de España (Madrid) y el Museo del Libro Fadrique de Basilea de Burgos, también. Obra escultórica en Museo de Esculturas al aire libre de Leganés (Madrid, dependiente del Reina Sofía), la colección Concay la Fundación Cajacanarias, varias obras, dos obras en la colección privada de esculturas al aire en Pago de la cautiva de Zamora (España), etc.”

La obra: “Mesa de la concordia” se expuso en el municipio de zamorano de Venialbo, en 2017. Imagen cedida.

– Además de participar en numerosas exposiciones individuales y colectivas, dentro y fuera de Canarias, usted es comisario en proyectos expositivos de artistas y del alumnado de Bellas Artes, de la ULL. ¿En torno a qué han girado sus propuestas en las diferentes muestras?

“El último gran proyecto expositivo llevado a cabo a finales de año y comienzos del actual fue “Diálogos  entre  la  palabra y  las  artes  plásticas: ¿libros-objeto, objetos libro?” en Desván  Blanco que reunió setenta y seis obras de diferentes autores de ámbito nacional e internacional. Estos creadores, artistas plásticos, escritores, poetas, diseñadores y fotógrafos reunidos por primera vez en este espacio que respondieron generosamente a nuestra invitación para participar en este proyecto con motivo de la celebración del primer aniversario del espacio cultural. Se abordó el concepto de libro entendido no sólo como un medio de transmisión de un contenido textual, sino sobre todo como objeto y soporte sustantivo de la praxis artística.

Los profesores Tomás Oropesa, Francisco J. Viña y yo mismo llevamos a cabo una gran muestra con más de 200 obras de nuestros alumnos de la asignatura de Escultura II bajo el  título “El proyecto escultórico: Aproximaciones, ensayos y experiencias en el aula-taller”, exposición que recogió una selección de obras realizadas desde 2005 hasta 2018.El espacio fue la sala central del centro de arte la Recova de Santa Cruz el pasado año 2018.

La última exposición que he comisariado junto con el profesor Tomás Oropesa es “el espacio: elemento estructural del volumen”. Una selección de obras de los estudiantes de escultura II del grado de Bellas Artes de la ULL del presente año académico. Fueron seleccionadas teniendo en cuenta aspectos fundamentales en la configuración escultórica tales como la investigación y estudios previos llevados a cabo por el estudiante, el desarrollo y resolución de cada una de las propuestas y los problemas establecidos, el dominio técnico, la calidad expresiva de los materiales utilizados, el interés plástico y conceptual así como la originalidad de cada pieza”.

– Si Román Hernández tuviera que esculpir una obra que representara el panorama actual, ¿qué mensaje llevaría inherente?

“Pues podrían ser tantos mensajes… En mi caso, las obras realizadas han llevado siempre implícito conceptos, ideas, sueños, emociones, frustraciones… producto de lo que me ha tocado vivir. Plasmo en mis obras todas esas cuestiones. Una escultura es un continente que aglutina numerosos aspectos sensoriales, íntimos, materiales, conceptuales e incluso poéticos. Los hechos artísticos son necesariamente hechos sensibles, existenciales y que suponen todo un cuerpo de símbolos y esos símbolos son una realidad intelectual”.

Número de Asiento Registral: 00 / 2015 / 5420.

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