MEDIO AMBIENTE REPORTAJE

AGRUPACIÓN TINERFEÑA DE AMIGOS DE LA NATURALEZA

Casi medio siglo de defensa ecológica en el territorio insular

La década de los setenta, del siglo XX, en nuestro país se caracteriza por el surgimiento de una serie de movimientos sociales que demandan derechos y libertades. En el Archipiélago canario, la sociedad empieza a tomar conciencia del deterioro medioambiental del territorio insular y a luchar por el derecho a su preservación; dando origen a los grupos ecologistas: ASCAN (Asociación Canaria de la Naturaleza), en Gran Canaria (1970)  y ATAN (Agrupación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza), en Tenerife (1971). 

    Desde su configuración, la Agrupación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza ha tenido que enfrentarse a una serie de contratiempos: censura, burocracia, descalificaciones, amenazas… Pese a todo, esta Organización No Gubernamental ha echado raíces profundas perdurando hasta nuestros días, con unos firmes objetivos establecidos en sus estatutos: “La defensa del patrimonio natural y cultural de las Islas Canarias, así como la ordenación y el uso sostenible de los recursos del territorio y de la calidad de vida de sus habitantes”.

    El proyecto ecologista de ATAN ha sido posible gracias a la labor altruista de sus 200 miembros. Aunque se trate de una Organización No Gubernamental independiente, mantiene una estrecha colaboración con otras asociaciones de su misma naturaleza: “Ben Magec”, “SEO BirdLife”, “Greempeace”, “Amnistía Internacional”, “Ecologistas en Acción”, etc.

    Excepto en la isla de El Hierro, la fisionomía actual del paisaje terrestre y costero de Canarias es producto del imparable desarrollo urbanístico, iniciado en los años sesenta del siglo pasado, por el auge del turismo y el subsiguiente aumento poblacional de las décadas sucesivas. En la planificación territorial de las Islas se ejecutan proyectos “con una extraordinaria afección medioambiental -Espacios Naturales Protegidos, Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAs) y Áreas de Sensibilidad Ecológica (ASE)- y social”, señala ATAN.  

    Durante sus casi 50 años de existencia, ATAN ha llevado a cabo múltiples actuaciones por el Medio Ambiente, en Tenerife, y, de forma puntual, en otras islas del Archipiélago. Éstas se gestionan por los cauces: jurídico, informativo, divulgativo, pedagógico, recreativo, de investigación…

    En su defensa por la preservación de la biodiversidad y la gestión sustentable de los ecosistemas del Archipiélago canario, ATAN se ha posicionado en contra de determinados proyectos por considerarlos “un atentado contra el interés general”: Puerto de Granadilla, Plan Territorial Especial de Ordenación de Infraestructuras del Tren del Sur de Tenerife, Plan Territorial de Ordenación Turística de la isla de La Palma, Delimitación de los tramos de costa pertenecientes al dominio público marítimo-terrestre de la playa de Las Teresitas, Deslinde Del Dominio Público de la playa de La Tejita, Proyecto de carretera denominado Cierre del Anillo Insular, Delimitación del Bien de Interés Cultural Montaña de Tindaya y su entorno de protección, entre otros.

    Acerca de la construcción de los puertos de Granadilla, Tazacorte, Garachico o Fonsalía (Guía de Isora), ATAN sentencia: “Estas obras son un absoluto fracaso económico y ambiental”.

Legislación e informes científicos

     Las acciones de los grupos ecologistas no siempre reciben el beneplácito de la sociedad, por: desconocimiento, falta de información o intereses determinados. Partiendo de sus principios estatutarios, ATAN justifica cada una de sus intervenciones amparándose en: la legislación específica en materia medioambiental y los informes técnicos de los científicos.

    En materia de Medio Ambiente, existe una normativa internacional que regula el derecho de participación ciudadana: el Convenio de Aarthus, de 1998, que en nuestro país no entró en vigor hasta el 29 de marzo de 2005. En España, la ley 27/2006, de 18 de julio, regula los derechos de acceso a la información, de participación pública y de acceso a la justicia en materia de Medio Ambiente.

    En el plano judicial, los Servicios Jurídicos de ATAN han emprendido numerosas acciones legales. Atendiendo a cada caso, se formulan consultas ambientales, se presentan quejas o denuncias, se interponen recursos administrativos contra: las Administraciones Públicas estatales (Ministerios), autonómicas (Consejerías), insulares (Cabildos) y locales (Ayuntamientos) o empresarios que, por concesiones ilegales y/o afán lucrativo, construyen infraestructuras con un fuerte impacto en el territorio.

    Cuando las sentencias han sido desfavorables, ATAN ha recurrido a instancias europeas, ante la prevalencia de la legislación supranacional de la UE, sobre la nacional o autonómica. Así, por ejemplo, según se recoge en sus Memorias “han formulado quejas contra la Comisión Europea, ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, por denegación de acceso al expediente del puerto de Granadilla” o “Denuncia ante la Comisión Europea de las autorizaciones otorgadas, por el Gobierno de Canarias, para la práctica de la acuicultura, en la zona de especial conservación Franja marina Teno Rasca”.

     Entre las iniciativas de ATAN, hay que destacar, tanto las propuestas para la declaración de un Bien de Interés Cultural (la Zona Arqueológica de La Barranquera, en Valle de Guerra, por su alto valor ecológico y patrimonial), como la salvaguarda de este tipo de Bienes  (el tramo de costa comprendido entre el Barranco del Rey y la punta del Guincho, en el Sur de Tenerife, por su un alto valor ecológico, paisajístico y cultural).

    En su hoja de ruta son prioritarios: la conservación del paisaje y de los espacios naturales protegidos de las Islas. En los montes controlan: los vertederos clandestinos, la práctica de talas o podas de árboles y vegetación o la acumulación de material forestal, en zonas que, por sus condiciones, puedan provocar incendios.

    La ONG está en contra de la celebración de carreras automovilísticas en espacios naturales protegidos (“I Subida ciudad de Santa Cruz-El Bailadero”, “Rally isla de Tenerife”); defiende el soterramiento de la línea eléctrica, en lugar del tendido aéreo, promovido por la Red Eléctrica de España; advierte de la introducción y del peligro de las especies exóticas invasoras (Hedychium gardnerianum o Pennisetum setaceum: rabo de gato) o de la existencia de canteras ilegales (en Fasnia, Arona y Granadilla); considera que “Tenerife necesita con urgencia un plan de movilidad racional porque las dos variables que lo ocasionan, número de vehículos y kilómetros de carreteras, no se pueden incrementar simultáneamente”, etcétera.

    Ante la grave situación del litoral, por la aparición de manchas de cianobacterias, provocado por el vertido al mar de aguas residuales sin depurar o sin aplicar el tratamiento adecuado, en los últimos años, este grupo ecologista “ha efectuado  un control periódico de la gestión de la Administración en esta materia”. Las islas Canarias cuentan con 393 puntos de vertidos desde tierra al mar, de los que 277 no están autorizados; datos proporcionados por la Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad, del Gobierno de Canarias, en 2018. En relación con las plataformas petrolíferas en los puertos de ambas capitales canarias, ha presentado solicitud de información ambiental acerca de especies exóticas marinas.

    Desde sus comienzos hasta la actualidad, esta organización ecologista ha promovido un sinfín de actividades formativas, culturales y recreativas. Entre éstas hay que citar: la programación de jornadas como las de “Medio Ambiente y Patrimonio Histórico”, charlas y talleres sobre temas diversos: “las especies autóctonas e invasoras” o “el vertido de aguas residuales al mar”; ); participación en festivales (como el de “Hidrosfera Festival”, en La Punta del Hidalgo) y en actos artísticos (exposiciones pictóricas o fotográficas), que promuevan la conservación de los recursos naturales y la biodiversidad; visitas didácticas (a la Finca de Permacultura de El Mato, en Tacoronte); campañas de concienciación ciudadana: por el impacto paisajístico que provocan las vallas publicitarias en las carreteras; la creación de los “Premios Guarro”, por el excesivo consumo de plástico; por la contaminación marina que originan las prospecciones de Repsol, en aguas del Archipiélago canario y en la ruta ciclista-cultural “Silencio, se rueda”, una forma de aprender como desplazarse de manera sostenible.

    Como activistas,han tenido una destacada participación en manifestaciones, como la del puerto de Granadilla o la de las prospecciones petrolíferas (Gran Canaria)

    A la Agrupación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza le preocupa el consumismo desmedido de las sociedades más desarrolladas que explotan al máximo los recursos naturales. “Es necesario que alguien levante su voz en contra y les haga entender que los recursos son limitados y que debemos hacer un uso racional de ellos”. Como grupo ecologista defienden que la protección de los mismos garantiza el que las futuras generaciones disfruten de los espacios naturales actuales.  

Fotos de portada: Carlos Jesús Santiago Hernández. Derechos de Autor.